jueves, 16 de diciembre de 2010

Blue Guardian./ Capítulo 1: Atrapados.

En el patio del recreo el sol de fin de curso abrasaba a los estudiantes del Colegio Akinas. La luz del día era cegadora y las chicas vestían minifaldas y camisetas enseñando el ombligo, los chicos camisetas de tirantes y pantalones cortos o piratas. Néstor, en cambio, tenía un estilo algo emo, llevaba unas convers, un pantalón vaquero de color oscuro y una camiseta a rayas negras y blancas. Tenia el pelo liso, castaño, y además se planchaba el flequillo, era alto, delgado y en sus ojos marrones se podía ver como se sentía en su interior. Su amiga Lara tenía un estilo que contrastaba bastante con el suyo. Era rubia con el pelo liso y largo hasta el pecho, vestía una camiseta azul claro y unos pantalones vaqueros de los más normales. Tenía una cara angelical y su voz era suave, era una chica dulce e inocente.

Por otro lado, en un banco cercano a ellos estaba otra pareja de amigos mucho más llamativa. Era un chico y una chica. Ella se llamaba Verónica. Tenía el pelo corto y oscuro, su maquillaje su ropa también de colores oscuros le hacían parecer gótica. El chico sentado a su lado era Iván. Él era un chico popular entre las chicas. Tenía el pelo corto y rubio, ojos azules y un físico envidiable y más alto que Néstor. Tenía su propio estilo para vestir, muchas veces llevaba un pañuelo de color naranja en el cuello, una camiseta blanca corriente y unos pantalones beis. También solía llevar pulseras y un colgante militar pero lo más característico de él era su forma de fumar que lo hacía tan interesante.

Iván y Vero eran un año mayores que Néstor y Lara. Apenas se conocían pero a Néstor no le gustaba Iván, pues éste muchas veces había protagonizado peleas y follones en el patio. Vero por el contrario, era una chica casi desconocida para la mayoría, se le veía poco por el colegio y por sus buenas notas se llegó a extender el rumor de que era superdotada. Sin embargo, a Iván le atraía ese aire de desconfianza que desprendía Néstor, le gustaba su mirada y hasta su forma de moverse. Lara al ser la chica nueva del colegio no tenía una opinión definida casi para nadie, solo de Néstor porque éste había sido su primer amigo en el pueblo; no conocía a Iván ni a Vero. Lara se sentía embargada por su nueva vida y todo lo que ello suponía nuevos amigos, desconocidos e interesantes.

Iván no pudo dejarlos pasar frente a ellos sin decirles algo.

-¡Ey! Néstor. Me gustan tus convers.

-¿Qué? -A Néstor se le veía molesto. Lara y él se pararon frente a los otros dos.

-Lo que quiero decir es que vas muy guapo. Me gusta tu estilo. -Dijo mientras jugueteaba con su colgante.
Néstor abrió la boca para decir algo al mismo tiempo que se sonrojaba, pero estaba paralizado. Aquello le dejó el corazón latiendo a mil y su cuerpo ardiendo, pero desde luego no pensó que aquello tuviera algo de verdad.

-Tú eres Lara ¿no? -Dijo Verónica de repente.

-Sí. -Apenas se la escuchó responder, ya que Vero se hubiera dirigido a ella le dejó fuera de combate.

-Quizás no te acuerdes de mí pero nos conocimos hace dos años. Por entonces mi hermano era tu novio. -Explicó Vero.

-¡¿Isaac?!... Es cierto, recuerdo que nos presentó pero entonces tenías un aspecto diferente, y apenas hablamos. -Dijo Lara casi para sí misma. -Yo te recuerdo rubia y con el pelo largo aunque claro solo nos vimos una vez.

Vero rió al recordar aquello y dijo:
-Sí, sí. Entonces yo tenía el pelo como tú pero tiempo después cambié. Ahora me he pinto el pelo oscuro y me gusta tenerlo corto.

-En otras palabras, tomó un ligero toque gótico, de la misma manera que Nés. -Dijo Iván.

-¡¿Nés?! ¿Qué te pasa hoy conmigo? -Dijo molesto Néstor.

-Lo que me pasa hoy contigo me pasa siempre... o por lo menos desde hace unas cuantas semanas. -Dijo Iván con total naturalidad. Sus ojos azules se clavaban en los de Nés con un brillo de deseo cada vez que se encontraban sus miradas. Y a pesar de lo lanzado que estaba aquella mañana daba la sensación de que se estaba conteniendo.

Nés estaba nervioso, la tensión era demasiada. Aquello parecía real pero no podía evitar pensar que seguramente le estaba tomando el pelo. Harto, tomó una decisión.

-Vámonos Lara, que llegaremos tarde a biología.

-¿Tenéis esa clase en el aula 24? -Preguntó Vero. Lara asintió. -Nosotros tenemos Física ahora y la clase está cerca de la vuestra. Os acompañaremos.

Nés no dijo nada, simplemente deseaba llegar a clase y relajarse un poco. Iván le había puesto muy nervioso y aprovechó que éste estaba distraído hablando con las dos chicas para alejarse unos metros de él. Pero pronto Iván se acercó agil al lado de Nés y le puso una mano sobre su hombro derecho.

-¡Nés! ¡Nos dejabas atrás!

-No entiendo por qué estás así ¿Cuándo nos hicimos amigos? -Se quejó Nés.

-Lo siento, perdóname no quería molestarte. -Respondió Iván, que se había despegado de su hombro.

-Y encima pide perdón... Esto se pasa de raro. -Dijo para sí Nés.

De repente el rostro de Iván estaba a unos centímetros del suyo, y los labios de Iván casi rozaban la oreja izquierda a Nés.

-Cierto, todo esto es muy raro. Y más raro es lo que te voy a decir. -Susurró Iván.

-Vero y yo estamos jugando y necesitamos dos jugadores más.

Nés aterrado se paró en seco y miró de frente a Iván. Su cara ahora parecía algo seria y sus ojos seguían igual de azules y ansiosos. Al mirarlo de frente también se dio cuenta de que Lara y Vero se habían parado y que su amiga también parecía sorprendida. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Qué se supone que hay que decirle a un pirado como Iván? ¿Acaso se había vuelto loco? Desde luego sería lo único que daría sentido a la repentina atracción que Iván sentía por él. Y a pesar de todo, sentía como todo él empezaba a desear toda aquella locura, empezó a sentir una curiosidad indescriptible por aquello que le había dicho Iván.

-¿Juego? ¿Qué quieres decir?

-Un juego en el que estamos atrapados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario